Hace unos días Gabriela me pidió ir al zoológico, así es que fuimos al Parque de las Leyendas porque ya habíamos estado hacía poco en el de Huachipa. Hicimos un pequeño picnic en el grass, corrimos un poco y vimos varios animales que a Gabriela le fascinaron. El Tigre Blanco y los peces de colores en la zona Selva fueron su favoritos.
El Parque de las Leyendas siempre me causa nostalgia de mi niñez, pero me apena decir que quienes lo dirigen no tienen la más mínima idea sobre el cuidado de los servicios higiénicos.
Los tres baños a los que ingresé tratando de encontrar uno limpio, me decepcionaron. Todos con mal olor, las tazas llenas de heces y orines. No había papel higiénico ni jabón para las manos, etc. Gabriela y yo pensamos que en un lugar de esparcimiento como ese al que concurren cientos de niños todos los días, es primordial el aseo de los servicios higiénicos.
A pesar de todo, Gabriela pasó un tiempo genial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario