Como no asistiría a clases, pensé que era perfecto mantenerla ocupada y compartir un momento madre hija con algo que nos gusta a las dos.
Gabriela siguió la receta al pie de la letra y a pesar que batir la masa la cansaba por momentos, no desistió hasta el final. El resultado fue un delicioso keke de vainilla. Pero ese logro no fue suficiente para ella porque me pidió que también preparáramos crema chantilly.
La verdad es que yo nunca he preparado ese tipo de crema y dije OMG! qué hago??!!! Afortunadamente conseguí en el mercado cerca a mi casa, Chantilly ´Royal´ en polvo. Mi hija sólo tuvo que mezclar el contenido con una taza de leche bien helada, batir unos 5 minutos y listo. Nos rindió para un litro!

Fue lindo verla hacer sus propias creaciones sencillas pero con todo el mejor esfuerzo de una niña de seis años.
Muchas veces las mamás nos sentimos agotadas o simplemente sin ganas de hacer kekes u otras cosas que nos piden los niños, pero ver a tus hijos felices haciendo lo que les gusta y sobre todo después de haber estado enfermos, no tiene precio. Hasta pronto!!



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