Debido a la cuarentena Gabriela no podía hacer su control dental semestral y la verdad estaba preocupada de que por ahí se apareciera alguna novedad en sus diente. Felizmente ciertos servicios se han restablecido como el de odontología y ya habiendo pasado nueves meses desde su último control, decidí llevarla. Ambas abordamos un taxi seguro y que cumpliera los protocolos básicos en esta pandemia. En el consultorio también todo salió bien. Desde que ingresamos nos tomaron la temperatura, nos dieron unas gorritas de redes para el cabello, así como protectores de zapatos. El doctor, Antonio Alva Ramis se preocupó de todos los detalles de seguridad para mi hija, dejándome satisfecha. Ahora Gabriela y yo estaremos tranquilas con dientes sanos hasta otros próximos seis meses. Si sus hijos tienen que ir al dentista, vayan, pero eso sí, asegúrense de que sea realmente necesario y que su dentista cumpla con la seguridad necesaria.
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