martes, 18 de octubre de 2022

Gabriela de paseo con el colegio

 Hace unos días Gabriela salió de paseo con sus compañeros de colegio al country side. Esta no es la primera vez que se va de paseo con el cole, y siempre estoy junto a otras mamás esperando a que los estudiantes aborden el bus y se vayan.



Cuando Gabriela se fue la primera vez hace un par de años, no pude evitar llorar al verla marchar. Puede sonar algo tonto quizás para algunas personas, porque después de todo, mi hija de siete años se iba solo a un paseo, pero sí, debo confesar que lloré. Pero no fui la única. 

Cuando voltee para irme, otras madres también tenían los ojos llorosos. Entonces comprendí que no solo era yo quien tenía un apego con mi niña, sino que era algo muy normal.

Ahora Gabriela tiene diez años, y como decía al inicio, hace dos semanas se fue a un paseo nuevamente. Cuando la fila de alumnos apareció yo buscaba a Gabriela con la mirada hasta que la vi acercarse hacia mi cuando iba en dirección al bus. Entonces alzó su mano izquierda y me dijo "¡Hola mami"! Con una sonrisa. Luego siguió su camino hacia el bus. Otros niños hacían lo propio con sus padres. 

Sin embargo, uno de los niños que también estaba en el grupo dijo segundos después. "Me han dejado solo" con un gesto de fastidio porque sus padres no estaban allí. En ese instante pensé cuan importante es que los padres nos involucremos todo lo que esté a nuestro alcance con nuestros hijos. Ellos podrán querer ser muy independientes y en ocasiones dejarnos a un lado, pero siempre necesitan saber que no importa qué suceda, nosotros estaremos con ellos.

Sé que debido al trabajo para muchas madres o padres les es casi imposible estar en estos momentos, así como en  actuaciones o diferentes eventos con sus hijos. Pero recuerden que la niñez se va tan rápido como un soplido y llegará el momento en que no buscarán con el mismo afán la mirada de mamá o papá. 

Hasta pronto!!



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