La semana
pasada, Gabriela y yo nos fuimos a Oxapampa junto a familiares muy queridos.
Sinceramente los escenarios, la gente y la comida sobre pasaron mis
expectativas. Nos hospedamos en unas cabañas muy acogedoras en el lodge
¨Cemayu¨ donde todas las mañanas nos esperaban con un delicioso desayuno
regional. Cecina, chorizo selvático, mermeladas de aguaymanto y piña, entre
otras cosas ricas.
Los guías de ¨Sumaq Tous¨ que nos tocaron, son para recomendar. ¡Cómo olvidar a Jesús Huamán!,
quien nos tuvo tanta paciencia para mostrarnos de todo, contarnos experiencias
y soportar nuestros gritos de temor al querer cruzar algún río. Y al señor Raymundo
Lobato que nos llevó en su movilidad a donde se lo pedíamos. Hasta tuvo la gentileza
de arreglar mis zapatillas que se habían despegado.
Este bello
lugar que durante todo el camino nos muestra el verdor de la ceja de selva peruana, acogió en 1857 al primer grupo de austro alemanes quienes le han dado Oxapampa con sus
casita-cabañas un toque mágico. Conocimos también algunas lagunas como la imponente ¨Oconal¨ y refrescantes cataratas como la de ¨Río Tigre¨ donde nos bañamos.
Aprovechamos para pasar por Pozuzo, ubicado a unos 84 kilómetros de Oxapampa. Es muy agradable respirar la tranquilidad y calma de esta zona donde la mayoría de sus pobladores están centrados en sus actividades como la agricultura, la ganadería y por supuesto, el turismo.
Gabriela se animó y nos contagió las ganas de dar un chapuzón en una laguna transparente de agua salada formada por el denominado ¨ Río Azul¨, donde algunos turistas llegan para darse un baño en estas aguas a pesar de ser muy frías, debido a sus propiedades curativas, originadas por azufre y sales que contiene.
También comimos delicioso en el restaurante, ¨El típico Pozucino¨. Gabriela disfrutó mucho de una deliciosa ensalada de papas al estilo alemán con unas salchichas alemanas. Yo aproveché la ocasión y comí un Schnitzel de cerdo con ensalada de papas también. Mis primas optaron por platos llamados ¨mixtos¨que tenían entre otras cosas, plátano majado (aplastado), salchichas, arroz y albóndigas de carne. Las porciones súper bien servidas a precios muy aceptables.
Como leen, hay muchas cosas por ver, descubrir y disfrutar en Oxapampa y Pozuzo. Vayan y no se arrepentirán. Eso sí, lleven repelente, una casaca abrigadora y un gorro.
Hasta pronto!!







Que bellos parajes, motivadores para ir un fin de semana!!!!!
ResponderEliminarExcelentes fotos y se ve que el lugar es bellísimo!! Felicidades!
ResponderEliminarGracias, Claudia!! Ciertamente es hermoso
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