El viernes pasado Gabriela tuvo que hacer una exposición sobre el hombre primitivo en el colegio. Los padres acudimos al salón a ver a nuestros hijos. Debo decir que quedé impresionada de la forma como Gabriela se desenvolvía frente a sus demás compañeros y otros padres de familia. Pienso que le han servido de mucho las clases de marinera y los talleres de baile donde la inscribi. No sólo la mantienen ocupada y ayudan a canalizar energías, sino que la motivan a ser más participativa en clase y perder el miedo ante el público. Aprovechen la etapa de la niñez de sus hijos para orientarnos y ayudarlos a descubrir qué deporte, arte o hobby les gusta. No se arrepentirán. Ellos los sorprenderán gratamente. (Norma Zegarra)

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