viernes, 12 de octubre de 2018
Día de vaca
Gabriela tuvo una semana de vacaciones y por temas personales no pude hacer muchos planes con ella. Sin embargo, alcanzamos a salir con dos de sus amigas, Sophie y Macarena. La primera, hija de una amiga mía del trabajo, la otra, compañera de colegio de mi hija. Fuimos al malecón de Miraflores y las niñas la pasaron de maravilla correteando en el césped, mirando el mar y observando a quienes valientemente se lanzaban del parapente. Mientras las mamás de ambas niñas y yo hablábamos, no despegábamos la mirada de nuestras hijas ni un instante y aunque las pequeñas se movían de un lado para otro trepándose a un árbol, escondiéndose en el laberinto de plantas o rodando por las lomitas del parque, nosotras las seguíamos sin tregua.
Una de las cosas que me gustó mucho por parte de Gabriela, es que logró que sus dos amigas, quienes no se conocían hasta ese día, congeniaran y compartieran los juegos y diversión. Vale decir que las tres mamás coincidimos en inculcarles valores y respeto a nuestras niñas, quienes a pesar de ser hijas únicas, no han aprendido a ser egoístas.
Estuvimos con ellas durante casi unas seis horas y para nosotras (las mamás) fue agotador, pero verlas disfrutando de la vida sintiéndose seguras delante de nuestros ojos, no tiene precio. Norma
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